Enamorados

¿QUE OCURRE REALMENTE CUANDO NOS ENAMORAMOS?

"Todo hombre lleva en su interior la eterna imagen de la mujer, no la de esta o aquella mujer en particular, sino una imagen femenina definida. [...] Lo mismo se puede decir de la mujer: ella también tiene su imagen innata del hombre"

Carl Gustav Jung

 

La estadística nos dice que el porcentaje de divorcios en nuestra sociedad sube a pasos agigantados, siendo la cifra total ya cercana al 61% en un país como España.

Pero la realidad es aún más dura de lo que muestran las cifras, pues este 61% se correspondería únicamente con la cifra de matrimonios que han “certificado” oficialmente su defunción, existiendo sin lugar a dudas muc­hos otros matrimonios que siguen “oficialmente operativos”, pero que dejaron hace tiempo de ser una pareja unida y razonablemente feliz.

¿A qué se puede deber esta altísima mortalidad de las relaciones de pareja? Una posible respuesta podemos encontrarla en el pensamiento del Carl Gustav Jung, y sus estudios sobre los arquetipos, el anima/animus, y las proyecciones románticas. Empecemos.

JUNG Y EL ARQUETIPO ANIMA/ANIMUS

 

Carl Gustav Jung

Carl Gustav Jung

Jung amplió el concepto de inconsciente formulado por su maestro Sigmund Freud, añadiendo al concepto de inconsciente personal (único e instransferible en cada individuo) el de inconsciente colectivo, el cual es universalcompartido por todas las personas. Este inconsciente colectivo permite que determinadas ideas, conceptos y conductas sean compartidas por toda la sociedad, y que así sean transmitidas de manera fluida a las futuras generaciones.

De esta manera, cada persona tiene un camino particular que recorrer en su proceso de individuación, y al mismo tiempo tiene un camino colectivo que comparte con el resto de sus semejantes.

Dentro de este inconsciente colectivo, habitarían los llamado arquetipos universales. A grandes rasgos, los arquetipos universales son los constituyentes básicos del inconsciente colectivo. Los arquetipos son moldes universales que recogen los conceptos básicos que rigen nuestra psique colectiva. Estos arquetipos se manifiestan a través de imágenes y símbolos comunes a todas las culturas, tales como el símbolo de “El Héroe”, “El Sabio”, “La Sombra”, etc...

En cierto modo, los conceptos de inconsciente colectivo y de arquetipos supondría una vuelta a la concepción idealista del mundo concebida por Platón, de cosas materiales que suponen un reflejo de principios universales que habitan fuera de nuestro mundo material.

El arquetipo de anima/animus juega un papel muy importante dentro del pensamiento de Jung. En pocas palabras, el anima es el aspecto femenino del inconsciente del hombre. El animus, por el contrario, es el aspecto masculino del inconsciente de la mujer.

En su proceso de individuación, llegará el momento en que cada hombre y mujer deba enfrentarse a su propia anima o animus. Para que esta individuación ocurra correctamente, el individuo debe integrar estos aspectos femeninos o masculinos de su psique, aceptándolos y en un momento dado trascendiéndolos, con la finalidad de poder contemplarse a si mismo y al mundo limpiamente, habiendo vuelto conscientes los aspectos desconocidos ey reprimidos de su propia mente.

LA PROYECCIÓN ROMÁNTICA

lovers photo

La pregunta que viene ahora es: ¿En que sentido es el anima/animus relevante en las relaciones de pareja? La respuesta nos viene en la concepción jungiana del amor romántico.

Según Jung, cuando el hombre o la mujer se enamora arrebatadoramente de otra persona, no está contemplando las cualidades de esa persona y simplemente validándolas. Lo que en realidad está ocurriendo es que está proyectando sobre la otra persona las cualidades de su propia anima y animus. Es decir, está identificando a la otra persona con las cualidades idealizadas de lo que debería ser una mujer o un hombre perfecto, creando un constructo psicológico artificial que en realidad poco se corresponde con la realidad.

El individuo, al no haber integrado su anima/animus y hacerlo consciente, siente la necesidad de proyectarlo sobre otras personas. Así, cuando encuentra una persona que le sirva de “percha” adecuada, proyecta su anima o animus sobre esa ella, enamorándose inmediatamente de las cualidades que percibe en esa persona.

EL AMOR NARCISISTA

Egoismo


Todo lo arriba explicado conlleva una curiosa paradoja, y es que cuando una persona se enamora “románticamente” de otra, en realidad no se está enamorando de la otra persona, sino de si misma. Es decir, se está enamorando de una imagen mental creada por su propia mente, de su concepción del mundo y de cuales son las cualidades femeninas o masculinas ideales. Según Jung, por tanto, el amor romántico es necesariamente narcisista.

Esta situación nos da una posible explicación a los problemas de pareja. Transcurrido un determinado tiempo, la proyección del anima o animus se va debilitando, hasta que el proyector deja de percibir su propia construcción mental y empieza a contemplar a su pareja como realmente es. El enamoramiento entonces se derrumba como un castillo de naipes. El antiguo enamorado observa horrorizado como la persona que anteriormente poseía infinitas cualidades y se acercaba a su concepción de la perfección es en realidad una persona completamente distinta. Entonces ocurre el temido desengaño.

Posteriormente a este desengaño, tan sólo sobreviven las parejas que son capaces de construir una nueva relación basada en sus cualidades reales, es decir que son capaces de superar su etapa romántica y contemplarse a si mismos como son en realidad.

LA SOLUCIÓN

La solución a tantas rupturas y desengaños amorosos es fácil de formular, pero extremadamente difícil de llevar a cabo. La solución es contemplar a los demás como realmente son, sin proyectar sobre ellos nuestras insatisfacciones, idealizaciones y frustraciones. Cuando somos realmente capaces de ver a los demás como realmente son, cuando dejemos de identificar a los demás con nuestra propia basura mental, somos capaces de elegir la persona que reúne las cualidades adecuadas para compartir una vida y proyecto en común.

El problema radica en que las proyecciones son algo que realizamos constantemente, no solamente con nuestras parejas sino con todo lo que nos rodea: familia, trabajo, amistades, objetivos vitales, etc... Proyectamos nuestras frustraciones y demonios mentales sobre los demás, percibiendo un mundo que se corresponde más con nuestro propio campo de batalla mental que como realmente es. Y así es imposible realizar ninguna elección de manera atinada.

Únicamente el individuo individualizado, que ha integrado su inconsciente y lo ha vuelto consciente, es capaz de percibir el mundo tal y como es y de tomar decisiones acertadas, no sujetas al azar. Para llegar a esto, ha tenido que superar un proceso largo y extremadamente doloroso de terapia, autoterapia, observación, aceptación y meditación.

Únicamente este individuo individualizado y libre de neurosis es capaz de observar, evaluar y discernir. Únicamente este individuo es dueño de su propio destino.

 

amantes

4 comments

  1. Elsa 27 Noviembre, 2016 at 21:53 Responder

    O quizás si… No? No podría ser que lo que en un principio se ve y se muestra si te enamora es por que rellena una idealización pero que puede ser real lo que no quita que luego conozcas otras cosas que no te atraigan tanto o nada, pero esas primeras pueden ser reales en el otro así como en lo que uno idealice… No?

  2. El Samurai Occidental 28 Noviembre, 2016 at 19:50 Responder

    Hola Elsa. Pues sí. Claro que se puede dar el caso. En ese caso la fuerza del desengaño se daría en la medida en la que hemos ignorado las otras características de nuestra persona que no se acercan a nuestra idealización interna. No obstante, el desengaño en realidad es casi siempre inevitable, ya que en los comienzos de la relación solemos dar una cara que no es la verdadera, sacando nuestro yo auténtico más adelante cuando tenemos más confianza. : )

  3. Ana Lucía 20 Diciembre, 2016 at 18:20 Responder

    como liberarnos de lo que podría ser nato en nosotros…la Neurosis, es un creo yo por supuesto, parte de la esencia de cada ser humano, claro está esta misma en cada persona va variando la presencia e intensidad. El último párrafo me deja si bien aliviada por un momento que hay remedio, vuelvo a la eterna incertidumbre de si se podría lograr con éxito?…no es imposible, pero supongo que sería en esa área la cual podríamos bajar considerablemente nuestra neurosis, siendo individuos independientes, capaces de observar, evaluar y discernir, para con nuestras parejas; tarea difícil la encomendada, me deja muchas más preguntas es tan interesante.
    Buen artículo.

    • El Samurai Occidental 20 Diciembre, 2016 at 18:35 Responder

      Hola Ana Lucía,

      Se puede conseguir, por supuesto que sí, pero sólo hasta un determinado punto. Somos seres humanos y por tanto siempre vamos a tener neurosis. Siempre va a estar ahí. Pero desde luego que se puede aminorar y conseguir que no dirija nuestra vidas. Hacer terapia y meditar son dos técnicas excepcionales para conseguirlo.

      Gracias por comentar.

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