Meditar

¿QUE ES MEDITAR?

Uno de los primeros interrogantes que suele plantearse el aprendiz de técnicas de desarrollo de la conciencia es: ¿Qué es meditar? ¿Qué queremos decir exactamente cuando hablamos de meditación? ¿Es simplemente entrar en un estado de relajación? ¿O es entrar en  una especie de estado de ausencia de consciencia o de no-yo?

Esta pregunta ha intentado ser respondida por muchas metodologías y escuelas de pensamiento diferentes. En lo que a mí respecta, la mejor respuesta a esta pregunta fue dada por el Rabino Aryeh Kaplan hace unas pocas décadas.

Meditar es pensar de una manera controlada. Más específicamente, la meditación es un estado de pensamiento controlado por la voluntad.

Por lo tanto meditar, en su sentido más estricto, no es entrar en un estado de “unidad” con todo lo que te rodea, o de abrir nuevos espacios de descubrimiento interno. Meditar tampoco es un ejercicio de relajación. Todo esto son consecuencias de la meditación, pero no son su esencia.

Meditar es la capacidad de eliminar cualquier tipo de ruido o pensamiento auxiliar y fijar toda tu atención en un objeto, un punto o una acción.

Meditación

Esta idea, que parece muy fácil y sencilla, encierra muchos más matices y dificultades de los que pueden ser percibidos a simple vista. Para poder comprender esto, voy a proponer un simple ejercicio que no te llevará más de 5 minutos.

EJERCICIO

Busca un lugar tranquilo en tu casa. Siéntate recto sobre una silla, o si lo prefieres sobre un cojín en el suelo con las piernas cruzadas. Una vez estés bien situado en la postura, empieza a respirar de una manera profunda, diafragmática, sin mover el cuello ni encoger los hombros.

Respirando profundamente, intenta realizar la siguiente acción: no pienses en nada. Tu atención deberá estar dirigida sobre tu propio pensamiento, y este deberá ser como una página en blanco. Estate así 5 minutos. ¿Fácil?

Por supuesto que no. ¿Cuánto has aguantado con la mente en blanco? ¿20 segundos? ¿1 minuto? En el momento en que pensaste en algo como ¿estoy ya con la mente en blanco?, empezaste a llenar tu mente con algo.

Tan sólo los meditadores expertos son capaces de estar 5 minutos con la mente libre de pensamientos.

LA PARADOJA

Este simple ejercicio nos ayuda a comprender una paradoja fundamental. Nuestra mente es la parte más íntima e incontrolable de nosotros mismos. Es una compañera absolutamente inseparable en nuestro viaje. Y a la vez, es un elemento de nuestra vida sobre el que apenas tenemos control.

Podemos controlar muchísimas cosas en un periodo de 5 minutos: nuestras ganas de comer, la concentración en nuestro trabajo… incluso podemos controlar a nuestros hijos por 5 minutos. Pero no podemos hacerlo con nuestros propios pensamientos.

Los pensamientos fluyen fuera de nuestro control. Es como si en vez de pensar nosotros nuestros pensamientos, los pensamientos nos pensasen a nosotros.

La paradoja es que aquello que más nos caracteriza, nuestros propios pensamientos, apenas nos pertenece.

Y de aquí sacamos la primera aplicación práctica de la meditación. Al meditar nos ponemos en contacto con aquella parte de la mente que está siempre activada, pero que se nos escapa en nuestro estado de consciencia individual: el subsconsciente.

El objetivo primordial de la meditación es este: la integración del subconsciente en el consciente, con la finalidad de conseguir una consciencia integrada y plena.

CONCLUSIÓN

La principal conclusión que podemos sacar es que hay mucho camino que recorrer. Aunque nos suene extraño e ilógico, las personas apenas controlamos nuestros  pensamientos, y estamos a merced de nuestro subconsciente.

La única manera de tomar pleno control de nuestra vida y estar completamente individualizados es integrando el consciente y el subconsciente. La manera conocida más antigua, universal y contrastada de alcanzar esto es por medio de la práctica concienzuda de la meditación.

RECOMENDACIÓN

meditation photo

Intenta practicar regularmente el ejercicio arriba expuesto. Con 5 o 10 minutos es más que suficiente para empezar. Intenta hacerlo todos los días, aunque sé por experiencia propia  que esto es muy difícil.

Para facilitar el ejercicio, te recomiendo que en vez de concentrarte en “no pensar en nada”, te concentres en tu propia respiración. Observa como los pulmones se llenan de oxígeno y luego como lo expulsas lentamente en forma de dióxido de carbono. Observa las reacciones del cuerpo a este proceso. Te será más fácil realizar el ejercicio así ya que en vez de estarte enfocando en una acción de tu propia mente (no pensar), te estarás enfocando en un objeto externo a tu mente (la respiración).

Durante el ejercicio, tu subconsciente enviará constantemente mensajes a tu mente consciente, en forma de imágenes, pensamientos, etc… que formarán ruido y no te permitirán seguir con el ejercicio. No te preocupes, no luches contra ellos, simplemente déjalos pasar y sigue realizando el ejercicio.

Al cabo de un poco de práctica, te sentirás mucho más cómodo con el ejercicio, y estarás preparado para empezar a practicar ejercicios de meditación más avanzados.

Leave a reply