Tiempo y atención

MINIMALISMO EXISTENCIAL - EL TIEMPO Y LA ATENCIÓN

Siempre he considerado  que los dos recursos más importantes de los que disponemos son el tiempo, y nuestra atención.

El tiempo es libertad, lisa y llanamente. Es la capacidad de escoger, de decidir que habilidades quieres desarrollar en la vida, de determinar a qué personas quieres llegar. Una persona sin tiempo sencillamente no es libre, es esclava de su agenda. No puede elegir, no puede improvisar.

Crecí rodeado de personas que soñaban con un puesto de trabajo fijo en una multinacional, con un buen sueldo con el que comprar un coche cada vez más grande y una casa cada vez más en el centro.

 

Ten cuidado con lo que deseas, quizás lo consigas” dice el dicho.

 

Ahora conozco a mucha gente con un “buen” trabajo en una empresa del Ibex 35 o en una institución pública. Están subiendo muy bien en la escala corporativa.  Cada día de su vida es como un puzzle, en el que han de hacer trucos de trilero para poder encajar todas las piezas: reunión con el departamento de producción, atender e-mails, recoger a los críos del colegio, intentar hacer la compra, nueva reunión, llamada de trabajo al móvil mientras intentas prepararte la cena, ¡mierda se me ha olvidado llevar el coche a la ITV!

Luego entra cualquier pieza nueva inesperada en el tablero, y todo el juego se va al garete. ¿Que el niño se pone enfermo?, pues esperamos que los abuelos se puedan hacer cargo de él. A lo mejor los abuelos tenían planes mejores para hoy, o simplemente querían descansar, pero no les queda otra opción ya que es eso o el niño en la calle.

Yo decidí que quería ser rico, pero no en dinero, sino en tiempo. Eso significa levantarme y ser dueño del día. Puedo levantarme por la mañana, observarme y decidir qué es lo que quiero conseguir: puedo escribir un poco, vigilar mis negocios, revisar mi sistema de inversión, meditar, pasear, quedar con alguien,… o no hacer nada. Y si sale un imprevisto y tengo que acompañar a un familiar al médico, no tengo que montar un Tsunami para hacerlo.

Por supuesto, esta decisión conlleva renunciar a algo. Seguramente nunca podré decir que soy el director del departamento jurídico de una gran empresa, ni podré presumir de haberme reunido con el director del gabinete de la secretaría de nosequé Ministerio.

Y conduzco un utilitario, pero cada día puedo decidir a dónde dejo que me conduzca. Mientras tanto, mi amigo sentado en su poderoso despacho mirará su A5 desde la ventana, y pensará que por lo menos podrá conducirlo de 8 a 10, ni antes ni después, que hay reunión mañana temprano por la mañana y revisión de balance.

Pero el tiempo no sirve de nada si no sabemos utilizarlo correctamente. Y si ya de por sí es difícil ser dueño de tu propio tiempo, ser dueño de tu propia atención es ya el triple mortal con tirabuzón.

Porque estamos rodeado de estímulos que nos dicen a qué tenemos que dedicar nuestra atención.

Y nuestro amigo siempre soñó con aprender a tocar un instrumento, tomar un año sabático y viajar por Sudamérica, aprender a hablar japonés, pasar más tiempo con sus amigos.

Y ya han pasado diez años, y se sabe el nombre del último ganador de La Voz, y no se pierde nunca un telediario, y ha visto a Cristiano Ronaldo marcar los últimos 480 goles de su carrera, y cada vez que alguien le envía una chorrada al Whatsapp contesta inmediatamente.

Pero sigue sin saber tocar ningún instrumento,  los viajes que ha hecho no han tenido nada de especial, sigue sin hablar japonés y ve tan poco a sus amigos que ya ni siquiera sabe si todavía lo son.

Como dosificamos nuestro tiempo y nuestra atención determinarán nuestros logros y como cumplimos nuestras metas. Nuestros logros, propósitos y metas son ni más ni menos que las razones por las que respiramos y vivimos.

Si tu propósito es formar una familia y tener hijos, hazlo. Pero por favor, asegúrate de estar ahí, de poder cuidarlos cuando estén enfermos y de implicarte en su educación. No descargues su educación a escuelas, organismos públicos o funcionarios. Es tu hijo, ellos no pueden hacerlo por ti.

Y si tu propósito es tener un puestazo y ganar el máximo dinero posible, hazlo. Pero antes pregúntate si eso es lo que realmente quieres, o es que te han hecho pensar que para sentirte realizado tienes que conducir un coche muy grande o llevar ropa con un determinado nombre en la etiqueta. Eres mucho más que tu trabajo, tu coche o la ropa que llevas. Créeme.

 

"Esta es tu vida y se acaba a cada minuto"

Tyler Durden, El Club de la Lucha

 

Sólo hay una manera con la que poder aprovechar al máximo nuestro tiempo. Primero debemos ser dueños de él, tomando las riendas de nuestra vida y aceptando la responsabilidad de nuestra propia libertad. Luego tenemos que descartar toda actividad supérflua, inútil, que no dé resultados consistentes.

Sólo hay un modo de mejorar nuestra atención. Primero debemos ser dueños de ella, aprendiendo a relajarnos, a concentrarnos y a meditar. Luego, debemos eliminar toda distracción inservible y no permitir que nada nos separe de nuestro objetivo.

Y una vez que consigamos ser dueños de nuestro tiempo y de nuestra atención, no habrá literalmente nada que no podremos realizar. Pues estaremos viviendo nuestra vida en plenitud, despiertos y atentos.

 

"Un iluminado vive la realidad tal como es en su esencia, los demás sueñan. Aunque duerma, está despierto, alerta, atento. La llama es eterna en su interior"

Buda

 

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