Karma

¿QUE ES EL KARMA? UNA VISIÓN PERSONAL - PARTE II

En un artículo anterior hemos visto una panorámica general sobre el concepto de Karma y la utilidad de entenderlo como un camino de aprendizaje. En este artículo me gustaría explicar de una manera más específica el funcionamiento del Karma. Para ello, me valdré de la descripción formulada por la escuela de Ontogonía. Como conclusión, daré algunas pinceladas personales para dar por finalizada esta serie de artículos sobre el Karma.

EL KARMA EN ONTOGONÍA

 

El doctor en Psicología Carlos de León de Wit, tras años de viajes y estudio, creó en los años 70 en México su escuela de Ontogonía, la cual sigue creciendo hoy en día. Esta escuela está basada en los conocimientos adquiridos por Carlos de León en su estudio de muy variadas disciplinas, incluyendo el Budismo Tántrico, Shaivismo, Cábala y Chamanismo.

La Ontogonía da explicación a muy variados elementos de las escuelas orientales, tales como el aura y su funcionamiento con respecto al cuerpo físico, los chakras o el funcionamiento del Karma. En este apartado desarrollaré este último punto.

NOTA: Es importante señalar que todas las tradiciones espirituales arriba mencionadas usan la reencarnación como principio básico con el cual explicar su concepción de karma y el camino aprendizaje vital. En realidad, todas las tradiciones espirituales del mundo, al menos en su origen, han tenido en la reencarnación un elemento básico a partir del cual construir su sistema. Por lo tanto, a partir de ahora haremos referencia a la reencarnación como elemento básico del funcionamiento del Karma.

KARMA, ALMA Y SÁMSKARAS

Ontogonía

En primer lugar, debemos comprender que según la Ontogonía el cuerpo humano se divide en distintos niveles o dimensiones. La más sutil de estas dimensiones es el alma, que es la parte que nos sobrevive tras la muerte. Así, cuando el cuerpo físico muere y el alma abandona el cuerpo, junto a ella viajan los sámskaras. Los sámskaras, tal y como se les conoce en yoga, son impresiones o solidificaciones kármicas que llevan la información de los actos y decisiones que hemos tomado en nuestra vida pasada, así como todas las cuestiones sin resolver que se nos han quedado en la vida pasada.

El alma tras la muerte empieza la búsqueda de una nuevo cuerpo en el que encarnarse. El cuando y el donde vendrá determinado por el contenido de los sámskaras. Una vez elegido el cuerpo, el alma se instalará en el UMA NADI (canal central) del hijo a través del UMA NADI de la madre. Junto al alma, se instalarán todos los sámskaras que no quedaron resueltos de vidas pasadas. Unos sámskaras quedarán como karma latente, aún no activados y esperando su momento para entrar en acción, y otros serán karma activo y por tanto determinarán inmediatamente la vida de la persona.

Durante la vida, los sámskaras activos actuarán como foco de resonancia, atrayendo aquellas experiencias que resuenen con ellos, creándose patrones y tendencia kármicas que se repetirán constantemente en la vida de la persona hasta que sean resueltas.

 

Una vez que un sámskara haya sido por fin resuelto, un nuevo sámskara antes latente entrará en acción, penetrando el canal central del individuo, convirtiéndose en un sámskara activo. Este proceso continuará hasta que el individuo haya solucionado todos sus sámskaras y por tanto sea un ser liberado.

Esto ha sido una explicación muy somera del proceso de trasmisión del Karma explicado en Ontogonía. Para un estudio más detallado, recomiendo la lectura de las obras “Flujo de Vida” y “Psicopatología Espiritual” del profesor Carlos de Leon.

EL KARMA – UNA PERSPECTIVA PERSONAL

Karma

Buscar la razón tras el bosque de distracciones

 

El karma es un concepto muy amplio, complejo y difícil de explicar. Muchas tradiciones lo contienen y lo explican, cada una a su manera, a menudo con muchas diferencias entre ellas. No obstante todas ellas tienen un elemento en común, y este es: TODO OCURRE POR UNA RAZÓN. Las cosas que nos pasan nunca son aleatorias, sujetas al azar.

La aleatoriedad suele ser la excusa del ignorante. Aquel que no entiende la razón de las cosas, o que simplemente no quiere hacerse cargo del fracaso de sus actos, suele argumentar la aleatoriedad o azar en los sucesos de la vida. Nada más lejos dela realidad. Todo ocurre por una razón, y nuestro trabajo es encontrar esa razón y trabajar para corregir nuestro camino. Todas las tradiciones espirituales del mundo han reconocido este hecho, y sobre el han construido su sistema de trabajo.

Siempre que afrontemos nuestras circunstancias vitales con humildad y con ganas de mejorar, creceremos y seremos más felices. En cambio, si nos enfrentamos a nuestras circunstancias con orgullo y soberbia, con una actitud de “esto no puede pasarme a mí, no lo merezco”, estaremos perdidos y sufriremos aún más.

El Karma no es una instrascendente teoría filosófica que nos ha llegado desde Oriente asociada al castigo y a las acciones negativas.

En la tradición budista, la finalidad sería la de liberarnos de las prisiones del ego, eliminar nuestros apegos y alcanzar nuestra naturaleza búdica auténtica. Iluminarnos en definitiva y alcanzar el conocimiento del Bodhisattva para en un momento dado liberarnos de la existencia física.

En otras tradiciones como la Cábala, aunque no existe un concepto de karma específico como tal, el mensaje es el mismo pues la finalidad del camino vital sería la de eliminar nuestra naturaleza de klippoth (en hebreo “cáscaras vacias de contenido”), llenarnos de la luz infinita y retornar a nuestro estado de unión con el UNO.

Esto nos lleva al concepto de sentido de la vida cabalístico, así como a su teoría de creación del hombre y del universo, la cual me gustaría exponer en mi próxima entrada. Mientras tanto, te agradecería si pudieras compartir este artículo en las redes sociales. ¡Muchas gracias!

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