HER

"HER" O LO QUE NOS HACE HUMANOS

 

Advertencia: el siguiente texto puede contener spoilers sobre el argumento de la película HER.

Hace poco tuve la oportunidad de ver Her, película del 2014 escrita y dirigida por el siempre interesante y casi siempre excéntrico Spike Jonze.

HER o lo que nos hace humanos

Esperaba ver una película interesante visualmente, con una fuerte premisa inicial, y muy pretenciosa. Lo que me encontré fue una película sencilla, conmovedora y profundamente sabia.

El argumento de la película es muy simple. Her es una historia de amor. La historia del nacimiento de una relación, del crecimiento de un sentimiento. Her es una película sobre la felicidad, los celos, el complejo de culpa, y finalmente sobre el final, muchas veces inevitable, de cualquier relación.

La estructura de Her es como cualquier otra historia de amor que hayamos visto en la gran pantalla, con una pequeña salvedad. La historia de amor no ocurre entre dos seres humanos. En este caso, el amor nace entre un ser humano y un sistema operativo, una computadora.

Theodore es un hombre solitario, introvertido y muy sensible, con un talento especial para desarrollar su profesión: escribir cartas de amor para otras personas. Un día decide contratar como asistente personal a Samantha, un nuevo sistema operativo dotado con una innovadora inteligencia artificial que le permite aprender y tomar decisiones por sí sola.

Con el desarrollo de la película, vamos asistiendo al nacimiento del amor entre Theodore y Samantha, sin que en ningún momento la historia chirríe y resulte grotesca. De hecho, lo realmente interesante es que mientras los dos personajes principales nos resultan cercanos, creíbles y extremadamente humanos, el resto de personajes nos parecen falsos e impostados.

Theodore se enamora perdidamente de Samantha, pero en todo momento percibimos que ese amor es una consecuencia normal y lógica. ¿Quién no se enamoraría de Samantha? Es inteligente, comprensiva, curiosa, entregada, da un apoyo incondicional…

Pero Samantha no es más que un sistema operativo. ¿Puede nacer verdaderamente el amor entre un ser humano y un pedazo de software? La apuesta de esta película es que sí. Samantha es un software extremadamente avanzado, que ha sido equipado por sus programadores con la capacidad de aprender, de relacionar distintas áreas de conocimiento, y de crear conceptos nuevos.

En pocas palabras, Samantha está equipada con la imaginación, la capacidad más puramente humana que existe, y por ello la percibimos como un ser humano auténtico.

Lo que nos caracteriza como humanos no sería entonces nuestro cuerpo físico, ni nuestro pasado, ni nuestros lazos sociales o familiares, o nuestra posición social. Es el sentido del humor, nuestra capacidad de crear y en última instancia nuestra capacidad de soñar lo que nos distingue y nos da una identidad verdadera.

HER 3

Pero la historia de amor entre Theodore y Samantha tiene que llegar a un final, pues no se trata de una relación de igual a igual. Se trata de una relación entre un ser profundamente perfecto y un ser humano profundamente imperfecto. Y el ser perfecto no puede limitarse a hacer feliz a un sólo hombre. Debe seguir su camino de desarrollo en planos superiores de conciencia, en fusión con todas las conciencias de este mundo.

Mientras, el ser humano imperfecto debe lidiar con los problemas habituales de nuestro plano de realidad: la soledad, la culpa, el remordimiento y el complejo de inferioridad, hasta que llegue un día en que pueda superar estas emociones, avanzar en su camino y reencontrarse con Samantha.

Pero eso será otro día…

 

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