El Club de la Lucha

¿DE QUE VA REALMENTE EL CLUB DE LA LUCHA?

Primavera, no sabría decir que día exactamente, del año 2.000. Yo contaba por entonces con tan sólo 19 años. Teníamos la tarde libre y por alguna razón, mis amigos Iñaki, Víctor y yo decidimos alquilar y ver en mi casa “El Club de la Lucha”, aquella película que Brad Pitt había estrenado a finales del milenio anterior.

Recuerdo perfectamente que empezamos a verla, pero enseguida dejamos de prestarle atención. Surgió una de aquellas conversaciones apasionadas y trascendentales tan habituales en aquella época, y que quizás con la edad ya no se presentan tanto como a mí me gustaría: Dios, el hombre y el mundo, lo de arriba y lo de abajo...

Cuando quisimos darnos cuenta, las casi dos horas y media de la película habían transcurrido ante nuestros ojos sin ser conscientes de ello. La conversación terminó, y Víctor, como siempre tan apasionado y atareado con sus mil planes, nos dejó para continuar con su historia por su cuenta.

Iñaki y yo decidimos volver a poner la película desde el principio, esta vez con el estado mental y de sintonización adecuados. Lo que vino después fue un golpe de adrenalina y de emoción que pocas veces se ha vuelto a repetir, un globo catárquico de grandes proporciones. La película nos llegó, nos impactó y nos emocionó, y nos pasamos las siguientes horas exponiendo y debatiendo acaloradamente sobre ella.

Posteriormente, he hablado con muchas otras personas sobre la película, y muchos de ellos tuvieron unos sentimientos parecidos al verla. La película no funcionó demasiado bien en taquilla, pero poco a poco pasó a ser considerada la película de culto que es hoy en día, una de las grandes obras de su director David Fincher.

A día de hoy, El Club de la Lucha sigue siendo una de mis películas predilectas, y aunque creo que dista de ser perfecta, es posiblemente la película que más veces he visto en toda mi vida.

No obstante, no fue hasta hace poco que conseguí responderme a mí mismo la gran pregunta: ¿Cuál es, verdaderamente, el mensaje de El Club de la Lucha?

Empecemos desde el principio.

LA HISTORIA

Advertencia: el siguiente texto contiene spoilers sobre el desarrollo de El Club de la Lucha

"No sois vuestro trabajo, no sois vuestra cuenta corriente, no sois el coche que tenéis, no sois el contenido de vuestra cartera, no sois vuestros pantalones, sois la mierda cantante y danzante del mundo".

El Club de la Lucha

El hastío

El Club de la Lucha es la historia de un personaje, interpretado por Edward Norton, del cual desconocemos su edad y su nombre, y al que nos referiremos simplemente como El Narrador.

El Narrador es técnico de una compañía de seguros, insomne, depresivo y profundamente infeliz. Los únicos elementos identificativos de los que dispone son los productos genéricos que, como buen ciudadano, consume. Para paliar su insomnio y vacío interior, el Narrador acude a todo tipo de grupos de ayuda, incluyendo alcohólicos anónimos, drogodependientes y enfermos de cáncer, para conseguir captar alguna emoción real que calme su vacío interior. En uno de estos grupos de ayuda conoce a Marla Singer (Helena Bonham-Carter), mujer con la misma falta de inquietudes y motivaciones que él.

Un día, el Narrador se cruza con un carismático personaje llamado Tyler Durden (interpretado por Brad Pitt), que parece poseer todo lo que el Narrador no tiene: energía, decisión, confianza en sí mismo. Por circunstancias del destino, el Narrador se ve obligado a irse a vivir con Tyler.

El Club de la Lucha

El héroe en su bañera

Junto a Tyler, el Narrador descubre una nueva y despreocupada manera de vivir. Tyler vive en una casa ruinosa, seguramente ocupada, en un suburbio industrial de la ciudad, buscando siempre los trabajos más “outsider” posible. No le preocupan las marcas, ni la manera de vestir, ni sigue la conducta consumista de la mayoría. A Tyler sólo le preocupan las experiencias fuertes y que le hagan sentir más vivo.

El personaje de Tyler Durden resulta automáticamente magnético. Es un tipo libre, libertino, autónomo. Un auténtico líder.

Por casualidad, el Narrador y Tyler inician en un bar cercano un club clandestino llamado El Club de la Lucha, en el que los clientes regulares se enfrentan entre sí, con los puños desnudos. El club es un éxito inmediato. Los luchadores, anodinos y acomodados trabajadores en sus vidas normales, encuentran por fin una vía para sacar afuera su rabia y sentirse realmente vivos.

Pero la situación en seguida se le va de las manos a nuestro protagonista. Lo que empezó como un simple club clandestino, deriva en un grupo organizado antisistema y filo-terrorista. Tyler crea el “Proyecto Mayhem”, abriendo clubes de la lucha y organizando golpes antisistema en todo el país.

Al enfrentarse el Narrador con Tyler, se revela la pomada de la película. Tyler en realidad no existe, es un alter-ego creado por la mente del protagonista que se ha escapado de su control.

En seguida, comienza una carrera contrarreloj en la que el Narrador intenta detener junto con Marla el último gran atentado ideado por Tyler: destruir los principales edificios financieros de Manhattan para devolver a la sociedad a un nuevo Estado Cero. Cero deuda, cero crédito, cero esclavitud.

En la conclusión de la película, el Narrador y Tyler se enfrentan cara a cara por última vez. El Narrador sale victorioso, al conseguir exorcizar a Tyler de su mente. No obstante, no consigue detener el atentado.

El último plano es realmente gráfico: el Narrador contempla, cogido de la mano de Marla, el desmoronamiento del centro financiero de Manhattan, mientras suena en el fondo “Where is my mind” de los Pixies. Es el nacimiento de una nueva era.

EL PRIMER NIVEL – SALIR DE LA CARRERA DE RATAS

"La publicidad nos hace desear coches y ropas, tenemos empleos que odiamos para comprar mierda que no necesitamos. Somos los hijos malditos de la historia, desarraigados y sin objetivos. No hemos sufrido una gran guerra, ni una depresión. Nuestra guerra es la guerra espiritual, nuestra gran depresión es nuestra vida. Crecimos con la televisión que nos hizo creer que algún día seriamos millonarios, dioses del cine o estrellas del rock, pero no lo seremos y poco a poco lo entendemos, lo que hace que estemos muy cabreados."

El Club de la Lucha es una película visceral. Su fuerte no es la sutilidad, ni la delicadeza en la exposición de ideas. Llega al espectador (especialmente al masculino) como un martillazo salvaje al exaltar la libertad, la autarquía, la rotura de moldes y la individualidad.

El personaje de Tyler Durden es el catalizador de este sentimiento. Carismático, atractivo, Tyler no nos dice que simplemente dejemos nuestro trabajo y nos abramos la cabeza con el vecino de enfrente. Tyler nos invita a VIVIR, con mayúsculas, y dejar de simplemente existir siguiendo dócilmente las directrices de los políticos, los líderes de opinión y los creadores de tendencias de consumo.

La primera parte de la película llega desde un primer momento, al saber crear empatía inmediatamente con el espectador. Nos sentimos identificados con el Narrador, con su hastío vital y con su empleo y modo de vida absolutamente falto de emoción y completamente intercambiable.

¿Quién no se ha sentido nunca así? ¿Cómo puedes sentirte especial si tienes un empleo sin ningún elemento diferenciador? ¿Cómo puedes ser distinto si no has hecho nada especial o distinto toda tu vida? Nos repiten constantemente que tenemos que ser felices y sentirnos especiales por poseer el nuevo Iphone 6 o conducir un Lexus, pero la verdad es que a la hora de la verdad, nuestra vida es difícilmente diferenciable de la del vecino.

Durante la película, percibimos a Tyler como un guía, un gurú que nos ayudará a salir de este camino de ratas y nos convertirá en un cisne libre y hermoso.

El Club de la Lucha

Tan heróico, que no parece real

Nada más lejos de la realidad.

Esta primera parte de la película es la que llega más fácilmente al espectador, y la que perdura en la memoria a la hora de nombrar y seguramente malinterpretar esta película. Pero la cosa no se queda aquí.

EL SEGUNDO NIVEL – DEJAS DE SER UNA RATA, PARA CONVERTIRTE EN UNA OVEJA

"Únicamente cuando se pierde todo somos libres para actuar."

En la segunda parte de la película se empieza a mostrar la paradoja. Al crear el antisistema “Proyecto Mayhem”, Tyler muestra que los socios de El Club de la Lucha, aparentemente liberados, siguen siendo igual de gregarios y dóciles como siempre han sido. Han dejado de ser ratas consumistas, para convertirse en ovejas anti-capitalistas, soldados seguidores enfermizos de un “líder” sin ningún rastro de pensamiento autónomo.

sheep photo

Revolucionarios del pensamiento único

¿Por qué ha ocurrido esto? En realidad es un hecho muy habitual. Personas que creen salir del modelo del conservadurismo y el pensamiento único, para introducirse en un nuevo modelo conservador de pensamiento único.

La verdad es dura, pero no por eso deja de ser verdad. Uno no es libre por cambiar su manera de vestir, o por dejarse cresta, o por juntarse con otros pirados para tirar piedras a un cajero automático. Lo que a uno le hace libre es una manera de pensar autónoma, consciente, en constante cambio y cuestionándose todo tipo de creencia. Especialmente las creencias de uno mismo y las derivadas de cualquier autoridad que se crea superior.

Nunca percibimos a los miembros del “Proyecto Mayhem” como personas libres, felices o realizadas,  de hecho nos parecen aún más robóticas de lo que eran anteriormente. Simplemente han  sustituido la servidumbre a una sociedad de consumo, con la servidumbre a Tyler Durden.

Siempre repito lo mismo, el camino a la libertad individual es duro, y únicamente podemos recorrerlo solos. De nada sirve rendir culto a un personaje o ideología que hayamos idealizado. El resultado será el mismo o peor que donde habíamos estado anteriormente, pues seguimos huyendo de la idea fundamental. La necesidad de tomar las riendas de nuestro propio destino, y empezar a pensar por nosotros mismos.

EL TERCER NIVEL – DEJAR DE SER UNA OVEJA, PARA EMPEZAR A SER UNA PERSONA

"Tienes que saber, no temer, saber que algún día vas a morir, y hasta que no entiendas eso, eres inútil."

Este es un hecho del que el Narrador se va dando cuenta poco a poco. Percibe que la robotización de los miembros del Proyecto Mayhem no está bien, y que la situación con el Club de la Lucha está yendo demasiado lejos. Y por ello decide enfrentarse con su propia creación, Tyler Durden.

Tyler Durden es en realidad la sombra del Narrador, la encarnación antagónica de su personalidad. No obstante, aunque muy útil, Tyler es una creación psicológica bastante ingenua y primitiva. No es casualidad que Tyler tenga un aspecto apolíneo. Aunque el Narrador dice estar en contra de los dictámenes estéticos dictados por la sociedad de consumo, proyecta una imagen mental que es exactamente como esta sociedad dice que tiene que ser: atractivo, fibroso, sin un gramo de grasa, confiado.

El Narrador ha proyectado una sombra, y ha de dominarla e integrarla en su psique, para poder trascenderla y alcanzar un nuevo (esta vez verdadero) nivel de realización personal.

El Club de la Lucha

El hombre y su sombra

Los últimos minutos del filme son absolutamente reveladores. El Narrador lucha con su sombra, y finalmente la vence disparándose un tiro en la boca. El Narrador ha entablado una lucha con sus demonios interiores y los ha vencido al renunciar a su propia persona. El Narrador ha matado a su ego, se ha “dejado ir”. Se ha vaciado, y gracias a eso ya está preparado para llenarse.

El Narrador consigue hacer lo que el resto de miembros del proyecto Mayhem no han podido hacer: ha cuestionado a la autoridad, a su propia autoridad, y la ha trascendido. El será a partir de ahora una persona que podrá empezar a pensar por sí misma. Mientras, el resto seguirán siendo ovejas en busca de un nuevo pastor.

THE END

Es difícil establecer un mensaje claro para El Club de la Lucha. En la conciencia popular ha quedado como una película que exalta la anarquía, el libertinaje y la masculinidad. Una obra provocadora y magnética. Algunos la han considerado la última gran película del siglo XX, siendo The Matrix la primera del XXI.

En mi opinión, la película es mucho más que eso. El verdadero mensaje únicamente se le aparece al espectador cuando consigue vaciarse de sus creencias y abrirse a ella.

¿Qué cuál es el mensaje de la película? Para mí, es un mensaje que es gritado al espectador a través de cada fotograma. Sencillamente es este:

¡¡¡MADURA DE UNA PUTA VEZ!!!

El Club de la Lucha

"En el mundo que imagino se cazarán alces en los bosques húmedos de los cañones que rodearán las ruinas del "Rockefeller Center". Se llevarán ropas de cuero que durarán toda la vida. Se trepará por lianas tan gruesas como mi muñeca que envolverán la torre "Sears". Y cuando se mire hacia abajo, se verán pequeñas figuras humanas machacando maíz y secando tiras de carne de venado en el asfalto de alguna gigantesca autopista abandonada."

 

6 comments

  1. Antonio 18 mayo, 2015 at 20:39 Responder

    Gran post!

    La película al menos a mí me impacto mucho, cosa que me pasó con el libro que posteriormente me leí del tirón. Para mí, ambos dos imprescindibles.

  2. Nacho 30 mayo, 2015 at 15:31 Responder

    Buen análisis y muy buena visión de una película que ha trascendido como película de culto desde hace mucho tiempo, hasta nuestros días.

    La verdad que la visión que tienes de ella, es casi la acertada, y digo casi, no porque esté mal, si no porque no hay un acierto exacto para definir una obra en la cual, los factores anarquistas están jugando con los factores morales, es muy difícil, por no decir que es imposible.

    Pero siendo realistas y sinceros, me ha gustado mucho tu análisis. Sigue así!

    P.D: Muchísimas gracias de nuevo por leerme en https://cinedosmil.wordpress.com/ y si quieres, también lo puedes hacer en https://tuponesellimite.wordpress.com/

    • El Samurai Occidental 31 mayo, 2015 at 15:47 Responder

      Muchas gracias Nacho. Tienes razón. No tienen porque quedar todos los cabos atados. La película no es perfecta, y por ello es verdaderamente grande.

  3. Juan A.A. 24 enero, 2016 at 00:45 Responder

    Yo creo que el mensaje de la película es el mismo que en cierta manera, han lanzado, en muchas ocasiones incluso “así sin querer o de pasada”, grandes pensadores de la historia. Y el mensaje viene a ser que el único sentido real de la vida, es que el tú logres encontrar buscándolo tú mismo, o en otras palabras, que deberías entender que estás haciendo mal siendo un perezoso que simplemente sigue corrientes, corrientes de costumbres, corrientes de comportamiento, corrientes de creencias, etc. La verdad que se supone que ignoras, es que mientras depositas tu fé, consciente o inconscientemente, en todas esas corrientes que te rodean y empujan, estás perdiendo la oportunidad de encontrar tú mismo el sentido de tu vida, porque lo que ignoras es que nadie de los que te rodea entienden el problema tampoco… es decir la vida no tiene el sentido que creías hasta ahora, porque lo que tú creías era lo que otros te han dicho, y esos otros, jamás han descubierto demasiado bien tampoco qué sentido tiene. Por tanto lo único honesto es, al menos, que tú te cuestiones las cosas, y te lo cuestiones todo. Daos cuenta que este mismo análisis pone a flote que si el protagonista no se hubiera cuestionado su felicidad pre-fabricada del estilo consumista, nunca hubiera conocido su lado Tyler, pero más aún, si no hubiera sido capaz de cuestionar incluso las consecuencias de su Tylerismo extremo, no habría podido librarse de los errores que comportaba esa actitud. En el fondo es como si te dijera que tu crecimiento, para que te encuentres a ti mismo, para que le encuentres sentido a tu vida, necesitas cuestionarlo todo, incluso a ti mismo, y no dejar de hacerlo, justamente por lo que he dicho antes, porque la “verdad” de las cosas que te habían contado siempre, nunca ha sido una respuesta definitiva ni tan verdadera ni tan exácta… es como si todo lo que te rodea fuera en cierto modo el cuento de los reyes magos, simplemente hay un día que te das cuenta que es mentira, y lo haces por la vía dura, por no haber pensado por tí mismo, pues el mensaje es: el resto de lo que crees puede que sea también reyes magos, y deberías preocuparte de verificar qué si y qué no. Cuando he dicho que grandes pensadores ya habían dicho en cierto modo este mensaje, no ha sido porque sí, y sino, os dejo un par de ejemplos -> “Lo importante es no dejar de hacerse preguntas” — Albert Einstein (podeis pensar que sólo se refería a hacerse preguntas de ciencias… pero estaríais siendo muy ingenuos, toda su vida se preocupó de entender la realidad última que nos rodea, y eso, naturalmente, también incluía la sociedad que le rodeaba, de hecho Einstein tuvo bastante movimiento político), otra -> “Este hombre, por una parte, cree que sabe algo, mientras que no sabe [nada]. Por otra parte, yo, que igualmente no sé [nada], tampoco creo [saber algo].” — Platón sobre Sócrates (aquí Platón resaltaba, el hecho de que no se puede saber algo con absoluta certeza, y que lo más honesto y útil, es que un conserve la capacidad de duda de forma permanente), y aquí un ejemplo, de cómo aunque grandes pensadores no dieran la solución al problema que estamos hablando, sí que lo enunciaban con desespero incluso: “Yo sueño que estoy aquí, destas prisiones cargado, y soñé que en otro estado más lisonjero me vi. ¿Qué es la vida? Un frenesí. ¿Qué es la vida? Una ilusión, una sombra, una ficción, y el mayor bien es pequeño: que toda la vida es sueño, y los sueños, sueños son.”, — Calderón de la Barca (en el fondo es lo mismo, expresa, eso sí, con dolor y extrema honestidad, el problema de la necesidad de plantearse la realidad que nos rodea, porque el sabía, que había algo que fallaba). Así que Einstein, Platón y Calderón de la Barca, tienen algo en común con El Club de la Lucha, y tú, si has leído hasta aquí, también.

    • El Samurai Occidental 24 enero, 2016 at 19:49 Responder

      Guau Juan A. A. Poco más puedo añadir. Creo que has conseguido destilar perfectamente el mensaje último de la película.

    • Fer 28 mayo, 2017 at 14:20 Responder

      Juan A.A. tiene la posta. Comparto cien por ciento Hermano.

      El post Genial. La Peli de lo mejor de la historia del cine sobre este tema existencial. Quien carajos somos? lo que nos hicieron creer o hay alguien mas?

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